Perú volvió a subirse al podio de un Mundial juvenil de Bochas estilo Zerbin, marcando así un momento histórico en la escena nacional de esta disciplina, y todo ello, gracias a Kenny Ganaja Igei, quien ganó la medalla de bronce de la competición, realizado de 21 al 25 de octubre en Mersi, Turquía, y repitiendo el logro obtenido en el Mundial Juvenil realizado en Puerto Rico, en 2024.
Conversamos con Kenny, contándonos toda su experiencia en este nuevo e importantísimo triunfo internacional, así como la influencia de la AELU y su familia en su formación como deportista.

Kenny, en primer lugar, felicitaciones por este nuevo logro. ¿Qué sensaciones tuviste tras haber conseguido otra medalla mundial y representar nuevamente al Perú con tanto éxito?
Ante todo, muchas gracias por la entrevista. Verdaderamente estoy muy feliz y contento con el resultado. Para mi sigue siendo una sensación nueva ganar una medalla, y el subir a un podio mundialista es realmente satisfactorio, sobre todo que el esfuerzo desplegado ha rendido sus frutos.
¿Qué significó para ti llegar a las semifinales y asegurar una medalla frente a deportistas de países con tanta tradición en bochas llámese Italia, Argentina, Eslovenia, Croacia, entre otros?
Definitivamente es un suceso importante, especialmente sabiendo que el deportista croata con quien me enfrenté en los cuartos de final ya ha sido campeón del mundo en mundiales anteriores. Personalmente, me genera una alegría y satisfacción el saber que he cumplido una meta, e igualmente me trae confianza el hecho de que haya podido codearme con países que son reales potencias en este deporte.
Este resultado confirma tu crecimiento deportivo, luego del podio en Puerto Rico el año pasado. ¿Qué cambios o aprendizajes has podido ver en esta nueva participación mundial?
A comparación del año pasado, sentí mayor seguridad al momento de competir. En el momento de la competencia sabía que alcanzar la semifinal era una posibilidad, lo cual acrecentó mi confianza y a la vez, ayudó a disipar los nervios dentro de la competencia.
Vienes de las canteras de Bochas AELU, y sobre todo de una familia amante de las bochas. ¿Qué papel ha tenido el club en tu formación como deportista y como persona, así como el apoyo de tu familia?
El club ha servido como base para mi formación deportiva y personal. He aprendido los valores que debo mostrar dentro y fuera del campo de juego gracias a AELU y a mi familia. El apoyo de la institución y de familia ha sido importantísimo, ya que sin ellos no hubiera podido descubrir este deporte, ni mucho menos destacar.

¿A quiénes te gustaría agradecer por acompañarte y apoyarte en este camino, tanto dentro como fuera del campo?
En primer lugar a mi familia, por apoyarme durante todos estos años. De igual forma al club por ser mi segunda casa. Y finalmente a mi entrenador y a mis compañeros quienes también han sido parte íntegra del proceso.
Después de este logro, ¿Cuál es tu siguiente objetivo?
Seguir entrenando y ganar otra medalla en el siguiente campeonato, y por supuesto, perseguir la medalla de oro en un próximo mundial.
¿Qué mensaje te gustaría dar a los niños y jóvenes de AELU que sueñan con algún día representar al Perú como tú lo estás haciendo?
Que sigan sus sueños y continúen esforzándose porque eventualmente llegarán las oportunidades. De la misma forma que se mantengan disciplinados, pero, sobre todo, que disfruten de su deporte y siempre se diviertan practicándolo.
¿Algo que quieras agregar a la entrevista?
No, simplemente espero que este logro sirva de inspiración para los deportistas AELU, y que si pueden, le den un intento a las bochas, que es un deporte lindo y sobre todo, más que un equipo, hemos construido una familia en el club.


